Pepos / Clan

Cicuta

Jaime Flores Martínez

Pepos

Acorralado por las críticas derivadas de abusos policiacos, el secretario de seguridad pública en Baja California Daniel de la Rosa Anaya se atreve a sacar la cara por sus gorilas uniformados y sin pudor rebate las críticas contra los policías estatales. Más allá de eso, el funcionario ni se inmuta al tachar de mentirosos a los familiares de las víctimas de los pepos.

En su obstinación por mantenerse pegado a la teta gubernamental, el señor de la Rosa se atreve a boicotear funcionarios que no responden a sus intereses y no le importa escupir incongruencias.

A pesar que la agrupación Amnistía Internacional (AI) tiene documentados varios casos de tortura cometidos por elementos de la Policía Estatal Preventiva (PEP), el secretario de la Rosa no tiene empacho en desmentir a los familiares de las víctimas. ¿Si lo niega el secretario entonces no sucedió?

Y es que el funcionario está tan inflamado que minimiza los señalamientos planteados el mes pasado por Rupert Knox, representante de Amnistía Internacional en suelo mexicano. Justo a mediados de febrero Rupert Knox ingresó al Penal de la Mesa para entrevistarse con un interno cuyos delitos fueron fabricados por agentes de la PEP.

Investigaciones de AI revelan que en 2012 policías irrumpieron en el domicilio de la víctima, lo sacaron de allí, lo torturaron y más tarde lo presentaron ante el agente del Ministerio Público con una serie de pruebas en su contra. Los pepos estaban furiosos porque los familiares del detenido no quisieron pagar cierta suma de dinero a cambio de su liberación.

Como la extorsión no funcionó, los policías preventivos falsificaron evidencias para que el MP lo consignara y el juez iniciara proceso. La versión anterior es el resultado de la investigación de integrantes de Amnistía Internacional.

Y aunque Daniel de la Rosa se encuentra más desgastado que el sillón que ha ocupado por más de 76 meses, nadie se explica por qué el gobernador Francisco Vega de la Madrid lo mantienen en ese puesto.

De la Rosa fue sorprendentemente ratificado, aunque desde diciembre se filtró que su relevo sería el tecatense Gerardo Sosa Olachea, Sin embargo, este último se ha quedado en la sala de espera porque de la Rosa se encargó de aplastar la intención del gobernador.

En su telaraña de intrigas, don Daniel puso piedras en el camino para impedir el arribo de Carlos Besné Irigoyen a la dirección de la Policía Estatal Preventiva (PEP). Se supone que Besné goza de toda la confianza de Kiko Vega, pues despachó como titular de la Policía Municipal de Tijuana en el trienio de Kiko.

Una versión creíble señala que para impedir la llegada de Besné, el señor de la Rosa maniobró para que reprobara los exámenes de confianza, aunque el teatrito se le cayó porque se sometió a pruebas paralelas.

Ya sin armas en la mano, este hombre tuvo que maniobrar para fabricarle un puesto a Marco Antonio Montoya, quien hasta ese momento despachaba al frente de la PEP. De la Rosa no podía dejar en la indefensión a quien dirigía a sus gorilas y le construyó un puesto operativo para amarrarle las manos a Besné. ¡Eso se llama boicot!

El secretario sabía que el arribo de Carlos Besné era una franca amenaza para manipular a placer una corporación que goza de una cuestionable fama. Los pepos son tachados como corruptos, extorsionadores e incluso secuestradores. ¡Y de la Rosa los defiende!

Al frente de la corporación pero con las manos amarradas, Carlos Besne debe “cazar” la oportunidad para cambiarle el rostro a una corporación que ha logrado un sello especial entre los organismos defensores de derechos humanos a nivel local, estatal e incluso internacional

Clan

Justificadamente indignado se encuentra el ciudadano José Luis Villa Torres por la incapacidad y la arrogancia que transpira el secretario de acuerdos del juzgado Tercero de lo Familiar en Tijuana, identificado como Luis Carlos Valenzuela Mora. La mañana del martes Valenzuela “se lució” antes de una frustrada audiencia donde se trataría un asunto de índole familiar.

Y es que los hermanos de José Luis son una pandilla que se revuelve para no cumplir con la manutención de su madre. Por la sangrona actitud de Valenzuela, pareciera que en la pugna entre José Luis y sus hermanos estos últimos llevan ventaja.

Después de lo ocurrido el martes (donde el secretario de acuerdos se enojó con José Luis Villa porque se atrevió tutearlo), la lógica indica que sus hermanos pudieron recompensar al funcionario para que mostrara el otro lado de la moneda. Cicuta no tiene pruebas de su dicho aunque el sentido común así lo indica.

El secretario de acuerdos no puede hacerse el ofendido porque un ciudadano se atreve a tutearlo, sobre todo si es una persona joven. Además Valenzuela no hace bien su trabajo pues pacta audiencias en días inhábiles y todavía se molesta porque le reclaman. ¡Hágame favor!

La primera audiencia de los hermanos Villa Torres, el señor Valenzuela la programó para el 3 de febrero, es decir, un día inhábil. El martes pasado los integrantes del clan Villa ni siquiera se presentaron pero –eso si– José Luis se llevó tremenda regañada por andar de igualado con un pelafustán.

Cicuta.com.mx twitter: @jaimecicuta                               Viernes, 21 de Marzo de 2014.


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