Retrasado / Emperrado

Cicuta
Por Jaime Flores Martinez
Miércoles, 23 de Septiembre de 2015.
Retrasado
Desesperado por su obvia desventaja frente a sus correligionarios rumbo a la candidatura, el diputado priista René Mendívil Acosta se proyecta ansioso y sin empacho muestra un enanismo patológico.
Tan chiquito es que regala despensas, abraza doñitas y todavía lo pregona. El As que esconde bajo la manga podría resultar insuficiente ante su innegable insuficiencia.
Que pena que su doctorado en la Universidad del Averno no haya sido suficiente para elevar su estatura política. René Mendívil se quedó chiquito. Así camina, así se mueve, así se ve.
Hace apenas unos días este hombre estalló en su desesperación al decir que los interesados en la candidatura priista por la presidencia municipal de Tijuana «no tienen por qué marcar la agenda». Mendívil se refiere a sus propios correligionarios.
Las carteleras que publicitan a Carlos Barbosa Castillo y David Saúl Guakil le revuelven las tripas a Mendívil, un aspirante a político especializado en la verborrea estéril.
En ruta hacia la candidatura tricolor los anuncios de sus similares le recuerdan que ya «le comieron el mandado».
Mientras que Barbosa anuncia una Asociación Civil que promueve la paz, el empresario David Saúl promueve uniformes escolares.
Aunque allí destaca la palabra «Guakil» la cartelera la firma una tienda de ropa.
Y aunque ni Barbosa ni Guakil utiliza algún motivo priista, no hay duda que su intención es penetrar en el ánimo de la gente.
Hasta el momento ninguno de ellos ha criticado la «intermitente declaracionitis» del diputado Mendívil.
A su paso por el infierno don René aprendió a seducir la atención de los reporteros al contestarles indistintamente sobre cualquier tema. El hombre es un todólogo experto en enredar las ideas para concluir en el limbo.
Mendívil sabe responder sin decir nada, excepto si le interesa aplastar a sus adversarios.
Sobre Guakil y Barbosa, el diputado Mendívil dice que ellos “no pueden marcar la agenda electoral”.
Como para minimizar a sus correligionarios y mostrarse institucional, este hombre se dice respetuoso de los tiempos.
El –dice– esperará paciente que el PRI emita su convocatoria para entonces renunciar a su curul.
¿Que acaso ya se olvidó que su propuesta legislativa es que aquel que aspire a un cargo público, debe dejar su actual encargo 3 años antes?
Alguien con información fidedigna abordó a Mendívil para decirle que la dirigencia nacional del PRI ya decidió quién será su candidato.
Los jerarcas priistas ya decidieron quien será el candidato y ese no es Mendívil.
Emperrado
Tremendo berrinche hizo el lunes el secretario de seguridad pública de Tijuana Alejandro Lares Valladares por lo aquí publicado.
Hace un par de días Cicuta reveló la “puberta” amistad que estableció con Filiberto Parra Ramos, alias la Perra, quien ahora mismo purga una sentencia en una prisión de máxima seguridad en el centro del país.
Resulta inexplicable la reacción del señor Lares, pues más allá de una relación amistosa en sus años de juventud, el columnista nunca hizo alusión a eventuales negocios o acuerdos mutuos.
El texto sólo se limitaba a establecer la relación afectiva entre dos personajes que tomaron rumbos distintos.
Aún así el señor Lares tronó en contra del columnista, hasta el punto de inconformarse ante la red social que divulga esta columna.
El inconforme dijo que el autor del Cicuta utilizó un lenguaje soez y agresivo. Miente el señor Lares.
Cicuta nunca ha recurrido a las malas palabras ni tampoco ofendió a Lares, aunque está claro que el desnudar su relación con la Perra le provocó urticaria.
Ya para las tres de la tarde del lunes, la red social entendió que Lares se sintió aludido pero que en el cuerpo del texto no existía nada ofensivo.
El señor Lares nunca supuso que esa columna (luego de la censura temporal) alcanzaría a más de 25 mil lectores.
Ah, por cierto –recientemente–, este hombre integró a su novia en la nómina de la Secretaría de Seguridad Pública.

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