Fétido / Jeque

Cicuta
Por Jaime Flores Martinez
Miércoles, 05 de Agosto de 2015.
Fétido
Satanizado por sus detractores por su actitud soberbia y su limitada capacidad, al dirigente de la burocracia en Tijuana Manuel Oceguera Villa se ha dedicado a cavar su propia tumba.
¡Y no le importan los malos olores!
La impresión de la mayoría es que: agobiado por las críticas, hundido en sus propias incapacidades y hasta acusado de violento y corrupto, Oceguera Villa estira la liga hasta colocarla al límite de la tensión.
Con tal de concluir su periodo don Manuel debió vender su alma ¡Solo así se entendería tamaño escenario!
A este hombre le vale verdura la exigencia de la base que le exige convocar a una asamblea ordinaria, pues hasta hoy está irrealizada.
Personajes cercanos afirman que Oceguera tiene miedo que sus críticos le reprochen, le insulten y lo agredan.
Nunca antes el ánimo de la burocracia se había calentado tanto. Oceguera es considerado como el peor dirigente de la burocracia en la zona.
Cicuta reconoce las críticas lanzadas sobre su antecesor Martín Plascencia, ubicado en su momento como un dirigente abusivo, soberbio, ambicioso y dedicado a saquear las arcas de la burocracia.
Nadie esperó que alguien fuera capaz de superarlo.
Durante su campaña rumbo a la dirigencia, Manuel Oceguera tachó a Plascencia de ratero y hasta prometió encarcelarlo en cuanto ocupara su lugar. Queda claro que –en aquel momento– lo corroía la envidia.
Apenas la semana pasada, las redes sociales se dieron vuelo al denunciar que Oceguera se atrevió a golpear a su compañera burócrata Bertha Ramírez, a quien «por sus pistolas» destituyó de la titularidad de la Caja de Ahorros.
La propia Bertha reconoce que su ilegal cese fue resultado de una denuncia interpuesta por su familia contra el ex dirigente José Luis Parra Vázquez.
Este último manipula a placer a Oceguera.
A Parra Vázquez se le acusa de abuso sexual en agravio de una menor de edad, quien coincidentemente es media hermana de Bertha Ramírez.
Desde ese ángulo, su destitución se observa lógica.
La ira de la mayoría de los burócratas debió desbordarse el fin de semana pues la priista María Elvia Valenzuela salió a defender lo que luce indefendible.
Ella cuestiona a quien acusa a Oceguera de golpeador de mujeres pues –dice– que conoce sus orígenes. Este hombre “respeta a la mujer como respeta a su madre”, señala Valenzuela
Y puede que esta dama tenga razón en las actitudes de respeto. Aun así esta señora debe tener claro que Bertha Ramírez no es madre de Oceguera. Es mas, la señora Ramírez se ha convertido en una molesta piedra en el zapato de Oceguera.
En su pleito descarado, la señora Ramírez ha demostrado las incontables incapacidades de Oceguera.
Reseña su ilegal destitución como responsable de los ahorros de los burócratas. Lo que generó que Oceguera se echara a la espalda el espinoso tema del manejo del dinero, esa situación ahora lo tiene acorralado.
Oceguera debe entender que –desde afuera– la defensa que hace de su titiritero José Luis Parra Vázquez genera olores putrefactos.
Quizá Oceguera no alcanza a entender que al ordenar el extravío del expediente judicial de Parra, lo único que aumenta es la sospecha.
Antes de ser dirigente sindical (que no líder) don Manuel Oceguera laboró por 20 años en la Procuraduría General de Justicia de Baja California, situación que lo convierte en un experto en el arte de extraviar expedientes.
¿Que ya no trabaja ahí? !Ahí está su gente!
En conclusión, la gestión de Oceguera emite insoportables olores generados por la podredumbre en la que maniobra.
Habrá quien diga que es un tipo respetuoso, pero sus acciones, sus decisiones y sus incapacidades lo arrinconan. Cicuta reconoce que Oceguera salió peor que su antecesor.
Jeque
Qué manera de saludar con sombrero ajeno la actitud practicada el pasado fin de semana por el secretario de turismo de Baja California, Oscar Escobedo Carignan.
Resulta que el sábado, en la bahía de San Diego, se realizó el evento de promoción turística denominado “Baja by the Sea” que agrupa a centenares de servidores turísticos bajacalifornianos.
Como el presidente del Comité de Turismo y Convenciones de Tijuana (COTUCO) Miguel Ángel Badiola se retrasó por un evento previo, el señor secretario de turismo Oscar Escobedo aprovechó la coyuntura se subió al escenario e inauguró el evento.
¿Y el gandalla no vino?
Ahí tuvo la oportunidad de despacharse con la cuchara grande, pues declaró ante los reporteros que era ese “un extraordinario esfuerzo para promover el Estado””.
Don Oscar Escobedo es más falso que un billete de 15 pesos.
Y aunque fue desplazado por Escobedo, el presidente del COTUCO Miguel Angel Badiola no se ha referido a este tema.
Los perversos estiman que Badiola permitió que le robaran los reflectores para hacer honor a su mote de Jeque. A Badiola le gusta repartir migajas.

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