LLEGA A MORELOS EL CIRCO DE “VIRUETA Y CAPELLINA”

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LLEGA A MORELOS EL CIRCO DE “VIRUETA Y CAPELLINA” 

Con el apadrinamiento de Roberto Rafael Campa Cifrián, Subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana de la Secretaría de Gobernación -famoso por chaquetero o trapecista, como usted prefiera llamarlo-, ya que priista en sus inicios, donde llego a ser Diputado en la Asamblea de Representantes del Distrito Federal y Diputado Federal, así como presidente del PRI en el Distrito Federal –donde empezó a convertirse en todo un experto… en derrotas electorales- cuando perdió por primera vez la elección para Jefe de Gobierno del Distrito Federal, esto es en 1997. Creyendo que esta derrota era una medalla en su gris historial, quiso en la siguiente contienda del año 2,000 ser el candidato a dicha Jefatura de Gobierno, siendo derrotado –si, otra derrota- en la elección interna por Jesús Silva Herzog, con todo y eso, gracias a su madrina fue nombrado en 2002 Secretario General de la CNOP del PRI por unos meses, precisamente en sustitución –de su madrina- de Elba Esther Gordillo, promoviéndolo esta misma, a la Diputación Federal en 2003, siendo parte de la “burbuja” elbista en la cámara.

Cuando Elba Esther fue destituida de la Coordinación de la bancada priista, fue de los pocos diputados que la respaldó, pasando a ser miembro del Grupo Unidad Democrática, mejor conocido como: todos unidos contra Madrazo (TUCOM) del que se desempeñó como vocero. Cuando el precandidato del TUCOM Arturo Montiel Rojas se tuvo que retirar de la contienda por el escándalo causado por las millonarias cuentas bancarias de su esposa e hijos, y Roberto Madrazo se convirtió en candidato oficial del partido a la presidencia de la republica, Campa renunció a su militancia y se convirtió en Diputado Independiente. Campa fue de los pocos diputados no perredistas que se declararon en contra del desafuero del gobernante de la Ciudad de México Andrés Manuel López Obrador. En Enero de 2006, la convención nacional del Partido Nueva Alianza (PANAL) lo eligió por unanimidad como su candidato a las elecciones presidenciales de ese mismo año, perdiendo como acostumbra. Pero con la costumbre del gato –caer siempre parado-, el nuevo presidente Felipe Calderón Hinojosa, a petición de Elba Esther, lo nombro Secretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Publica. Con su acostumbrado cambio de “chaqueta” o “lealtad”, traiciono a su otrora poderosa madrina, hoy en desgracia, y según todo aparenta, cobro su participación en el TUCOM, con el cargo de subsecretario que actualmente ostenta.

Este grisáceo funcionario, trabo relación con Jesús Alberto Capella Ibarra, tanbien conocido entre otras denominaciones como “jefe Gorgory”, “el Bufón”, “Capellina”, “el tambito que se cree rambito”, “el mayor productor regional de narco churros, bajo el sello Cuasimodo´s Productions”, cuando este cobraba de secretario de seguridad pública municipal de Tijuana, y lo recibía a todo lujo en el hotel de su patrón Calos Walterio Bustamiente… digo Bustamante Anchondo, negocio que se conoce como “las torres”. Lugar donde dicen quienes de esto saben, que llegaron a grandes negociaciones$, principalmente con recursos del Subsidio para la Seguridad en los Municipios (SUBSEMUN), donde hasta donde se sabe, no fueron fiscalizadas correctamente las numerosas partidas asignadas al municipio tijuanense, entre otras: los veinte millones de pesos asignada para la instancia de infractores, los cuales no se ven por ningún lado, o los cuarenta millones de pesos para corregir la situación de las perdonas asentadas en la canalización del Río Tijuana, los cuales la actual administración municipal dice que desconoce su utilización y destino, así podríamos continuar platicando de situaciones “turbias”, hasta llenar unas cuantas centenas de paginas.

Pues resulta que para seguir con los “bisne$”, Roberto Rafael –hasta parece nombre de actor de telenovela- recomendó al Chucho Alberto con el desesperado y pésimo gobernador del estado de Morelos, Graco Ramírez, el cual con el tiempo pasó de ser uno de los más serios políticos y pensadores de la izquierda, a ser una “alfombrita” de Los Pinos.

Desesperado Graco con los exageradamente altos niveles de inseguridad heredados de administraciones anteriores, y los nulos resultados de los funcionarios nombrados en su administración, además de cansado de que la ciudadanía morelense le restregara en la cara un día si… y otro también la falta de cumplimiento de su principal promesa de campaña, es decir la de la seguridad, se dejo engatusar… digo convencer por Campa Cifrián, de que “el tambito que se cree rambito” Capella seria su salvación, por lo que acepto nombrarlo secretario de seguridad pública estatal.

Con lo que no contaba este decrepito gobernador –la ignorancia supina se da en todos lados-, es que solo lo podía nombrar encargado de despacho, ya que el también conocido por “jefe Gorgory”, no reúne los requisitos de nacimiento en la entidad, así como el  tiempo de radicación minima -10 años- en el estado, impiden que asuma la titularidad de la dependencia, de acuerdo con la Constitución local.

En el tiempo que tiene en el cargo, nombro desde el primer segundo, a Javier Viruete Munguía, como subsecretario, con lo cual sigue en funcionamiento, ahora en Morelos el circo de “Virueta y Capellina”. Viruete Munguía, tenía fama de serio, hasta unirse en “matrimonio” o “amasiato” con “el Bufón” del Chucho Alberto, ser participe en la generalizada violación de los Derechos Humanos y Garantías Individuales, de quienes se atrevían a cruzarse en sus caminos, siendo su gerente en la empresa “Cuasimodo´s Productions”, encargada de los montajes al más puro estilo Genaro García Luna, donde todo era montaje para los medios de comunicación, y así poder lucirse públicamente, sobre todo ante las clases pudientes.

Javier Viruete, en la corporación tijuanense, resulto ser quien manejaba la institución, ya que Capella Ibarra es solo “bluff”, es decir “farolea” con la información que da a conocer. Viruete resulto ser también un muy buen operador financiero, los bisnes dieron para que ambos y sus principales colaboradores salieran de la penuria en que vivían, pasando a tener modo de vida de millonarios, lo cual al parecer piensan seguir haciéndolo en ese precioso pero sufrido estado del centro del país.

Lo primero que exigieron y les fue concedido, fue una residencia en una de los principales fraccionamientos de la ciudad de Cuernavaca, así como vehículos brindados para su transportación, además de poder realizar los cambios de todos y cada uno de los funcionarios y mandos de la dependencia, nombrando sin cortapisa alguna a gente foránea, principalmente proveniente de Tijuana. Todos ellos con merecida fama de grandes recaudadores$.

Lo que no se esperaban la triada compuesta por Roberto Rafael Campa Cifrián, Graco Ramírez y Chucho Alberto Capella Ibarra, es que el Congreso de Morelos, a diferencia de sus pares de Baja California, no se comportaran como se acostumbra en otros lares, es decir sumisos alfombritas y levanta dedos. Y que indignados, no aprobaran la propuesta del gobernador para cambiar la Constitución local, con el fin de que el “impresentable” Capella pueda ser secretario de seguridad pública estatal.

Llegando al extremo en estos últimos días, de que pese al rotundo fracaso del dueto de “Virueta y Capellina”, en cuanto a dar -por lo menos la impresión- de seguridad a los ciudadanos de esa entidad, los cuales viven una constante crisis de violencia, solicitar la creación de un comisionado especial, como dirían los “clásicos”, parecido pero no igual al nombrado a nivel federal en Michoacán –aunque contrario a algunas evidencias sobretodo en el oriente del estado, jura y perjura la inexistencia de autodefensas en la entidad-, solo que en este caso tiene dedicatoria para el encargado de despacho de la Secretaría de Seguridad Pública, el impresentable y locuaz Chucho Alberto Capella. Alguien tendría que informarle, que Morelos es una de las 10 entidades que señala la Comisión Nacional de los Derechos Humanos con presencia de autodefensas, creadas como resultado de la ingobernabilidad estatal y municipal. Para mayor información, se tiene registrada la presencia de guardias comunitarias al oriente y sur de Morelos. Así o más claro. Podrá Capella a base de lengua y rollo, deshacerse de las autodefensas? Si usted no lo cree, yo menos.

Chucho Alberto, acostumbrado a la promoción personal con cargo al erario público, no las trae todas consigo, ya que los diputados locales le reprocharon al gobernador Graco, que no cuente con un plan de seguridad para el estado, exigiéndole dejarse de las vaciladas del circo de “Virueta y Capellina”, y pedir inmediato apoyo del Ejército para encarar las acciones del crimen organizado. Tal y como aconteció en Baja California, donde fueron las fuerzas armadas quienes controlaron a los diversos grupos y/o células del narcotráfico y no como lo han querido vender los funcionarios policíacos y sus respectivos “amos y patrones”, los cuales se lucen con trabajos ajenos.

La entupida salida de Graco ante la petición de los diputados, fue la de responder con “que quienes llaman al Ejército en las calles, añoran la estrategia de guerra”, sin importarle que lo que añoran los ciudadanos es precisamente la tranquilidad personal y de sus familias, lo cual prometió hasta el cansancio el candidato, hoy gobernador, el cual pareciera estar tranquilo, gracias al numeroso grupo de guaruras y de vehículos brindados que utiliza, pero que están fuera del alcance del ciudadano “común”. Cualquier parecido -guardadas las distancias- con Tijuana en particular y Baja California en general… es pura coincidencia.

Todavía se dio el lujo de aventarse el rollo de “que las fuerzas castrenses no tienen responsabilidad de la seguridad pública, porque esa es facultad del estado y los municipios. En todo caso, dijo, el Ejército se encarga de la seguridad nacional”. No se entiende entonces lo que ha estado sucediendo y pasando los últimos años en todo el territorio nacional. Que alguien le esplique a ese trasnochado gobernador.

A la iniciativa -de carácter preferente- que plantea la Comisión Estatal de Seguridad Pública, no se le ven muchas posibilidades de salir avante. Mientras esto acontece, desde la llegada del “circo de Virueta y Capellina”, los secuestros se han incrementado, llegándose en muchos municipios a manifestar o marchar con la petición de más seguridad.

Curiosamente Chucho Alberto Capella se movió hasta lo indecible, para conseguir la chamba en un estado altamente violento, con la presencia de todos los carteles nacionales, más numerosos grupos regionales y locales, con una población similar a la de Tijuana, pero con un salario de menos de la mitad de lo que aquí le daban -66,000 pesos contra más de 140,000 y numerosas prestaciones$-. Lo único positivo, además de seguir con la exposición mediática a la que es tan afecto, y que se vera amplificada por la cercanía al centro del universo… digo país, es que le prometieron el absoluto manejo a su antojo, tanto de los recursos del área a su cago, como de los que le facilite el gobierno federal, a diferencia de Tijuana, donde tenia que repartir con el Junior de su “amo y patrón”.

Lo que al parecer tampoco ha tomado en cuenta, es que Morelos cuenta con una Comisión Estatal de Derechos Humanos, que no es barco o negocia en lo oscurito, como la Procuraduría Estatal de Derechos Humanos de Baja California, que previa tomada de café “en corto”, le permitía seguir con los desmanes y violaciones a los derechos humanos, con una impunidad rallando en el cinismo total. Mientras, dios agarre confesados a los morelenses.

 

 

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INTRIGAS: Escrito por Ricardo Madrigal. Martes, 04 de Febrero de 2014.

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