Inge / Torpe / Ordo

Cicuta

Jaime Flores Martínez

Inge

Encandilado por los reflectores mediáticos que resaltan y divulgan el respaldo que le ofrece el alcalde, el secretario de Seguridad Pública De Tijuana Alejandro Lares Valladares parece olvidarse de cuidar las formas.

Nadie entiende porqué integró a las filas de la corporación a Carlos Gómez Miguel, un personaje que arrastra una dudosa reputación. Además de su reciente destitución de la Policía Estatal Preventiva (PEP), el señor Gómez Miguel fungió como jefe de escoltas del tristemente célebre Julián Leyzaola Pérez.

Desde qué este último despachó como director de la PEP, Gómez Miguel se movió en esa corporación como pez en el agua. Luego Leyzaola se integró a la dirección de la policía de Tijuana donde Gómez Miguel se desempeñó como su jefe de escoltas.

Por razones envueltas en opacidad, Gómez Miguel regresó a las filas de la PEP donde hace unos tres meses fue destituido.

Con la sonrisa de oreja a oreja, Gómez Miguel desempeña un cargo de mediano nivel en las filas de la policía municipal. Rebosante de felicidad, él mismo se ha encargado de decirle a sus compañeros que goza de la amistad el secretario Alejandro Lares Valladares desde hace muchos años pues compartieron labores de camillero en la Cruz Roja de Tijuana.

Aparentemente este hombre laboró como rescatista en la benemérita institución, justo en aquella época donde el actual alcalde de Tijuana Jorge Astiazarán era la máxima autoridad en la Cruz Roja.

Para colmo del caso Gómez Miguel es investigado por la supuesta protección de un malhechor detenido a finales del mes pasado mientras festejaba el gol del Chicharito Hernández. Durante interrogatorios recientes, el detenido habría mencionado el nombre de elementos policiacos que se encargaron de brindarle protección durante el último año.

Apegados a la lógica, el secretario Lares podría ofrecerle trabajo a Carlos Gómez Miguel por la labor que realizaron juntos en la Cruz Roja de Tijuana, aunque debió cerciorarse de los antecedentes de Gómez Miguel a través de sus contactos con los gringos.

Si tenemos en cuenta que el mafioso arrestado lo detectaron las autoridades estadounidenses, de la misma forma deben conocer “al dedillo” las estrategias que utilizó para evadir la justicia durante muchos años.

El señor Lares se desempeñó como director de enlace de la policía municipal durante años y por lógica debió investigar las actividades que realizó Gómez durante el tiempo que no tuvieron contacto.

A propósito el secretario Lares, el pasado miércoles el funcionario interceptó a Cicuta durante el evento alusivo al día de la Independencia de los Estados Unidos. Aunque el apretón de manos del secretario no fue precisamente terso, el intercambio de palabras fue cordial.

Cierto que las críticas le han llovido, pero ninguna es mentira. El secretario Lares debe saber que el columnista no cumple consignas de resentidos. Su afán por pulir sus lentes Prada es solamente sarcasmo espontáneo.

Aunque el furtivo encuentro del miércoles crispó los nervios de los testigos, después de algunos segundos el secretario Lares relajó el apretón de manos, regaló una sonrisa desconfiada y el encuentro concluyó.

Torpe

Entre la desesperación y la desilusión se encuentra la mayoría de los comerciantes establecidos sobre la calle segunda, en la zona centro de Tijuana. Desde hace cuatro meses el gobierno inició los trabajos de repavimentación que ha resultado en pérdidas incuantificables. La calle está totalmente cerrada, el tránsito está suspendido, la zona desolada, los negocios quebrados y la autoridad lenta.

Los afectados miran al cielo y piensan en el ex presidente de la Cámara Nacional de Comercio de Tijuana (Canaco) Karim Chalita, quien desde hace dos meses despacha como delegado del Centro. Aunque Karim Chalita no es el responsable de las pérdidas millonarias de esos comerciantes, si conoce perfectamente la zona. Karim pasó de comerciante a funcionario. Esos compañeros que le aplaudían hoy están desilusionados.

Ordo

La ambición insaciable parece ser la maldita herencia que inyectó el ex alcalde Carlos Bustamante Anchondo a sus subordinados. En breve tiempo Cicuta ofrecerá detalles sobre un funcionario que acostumbraba hacer negocios sin respetar en absoluto las leyes.

Hace apenas un mes este personaje inauguró un negocio donde aceptaban artículos prendarios a cambio de dinero en efectivo. La mentada casa de empeños está ubicada en Paseo Ensenada en Playas de Tijuana sin contar con un solo permiso. Vaya, ni siquiera tenía razón social. Hace una semana la Dirección de Inspección y Verificación lo clausuró por ilegal. Nombres en breve.

Cicuta.com.mx twitter: @jaimecicuta    Miércoles, 09 de Julio de 2012.


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *